CAMPAÑA

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domingo, 27 de noviembre de 2011

DIRECTIVA EUROPEA III

 ACCIONES PRIORITARIAS PARA LA DONACIÓN Y EL TRASPLANTE DE
ÓRGANOS


 La Comisión para lograr los objetivos marcados ha llevado a cabo varios programas comunitarios para apoyar las iniciativas del transplante de órganos. Aún así es necesario que se vayan ampliando el número de programas para implicar no sólo a los Estados miembros sino también a otros interesados.

  Cada Estado miembro decidirá qué acción emprender y qué medidas tomar para alcanzar los objetivos deseados, y las incluirá en sus acciones nacionales prioritarias, que serán plataforma de debate, intercambio de experiencias y determinación de buenas prácticas en el marco del plan de acción. Las acciones nacionales prioritarias serán propias de cada país y estarán adaptadas a su situación específica.

La Comisión ha recopilado información, conocimientos y experiencias del campo de la donación y el tranplante de órganos para establecer una lista detalla de acciones prioritarias. Como ya mencioné en  primera entrada las acciones prioritarias se reparte en los tres desafíos ya mencionado en ésta. A su vez el plan de acción se divide cada acción prioritaria en otras varias. Debido a su extensión hoy explicaré una parte de este plan de acción: las acciones prioritaria para aumentar la disponibilidad de órganos.

Acciones prioritarias para aumentar la disponibilidad de órgano

 Actualmente, en todos los Estados miembros la demanda de órganos es superior a la oferta y aumenta más rápidamente que los índices de donación de órganos. En la Unión Europea, más de 56 000 pacientes están actualmente en espera de una donación de órgano compatible.
 Tanto el modo de trabajo como los resultados difieren mucho entre los Estados miembros. El intercambio de información y buenas prácticas contribuirá a mejorar la situación de los países con poca disponibilidad de órganos. Aplicando elementos del modelo español en Italia, por ejemplo, se ha logrado aumentar los índices de donación de órganos, lo que pone de manifiesto que la reorganización de la donación y la obtención puede hacer que aumenten sustancialmente y se mantengan los índices de donación de órganos.

Explotar plenamente el potencial de obtención de órganos de donantes fallecidos

 Se ha demostrado que mejorar el complejo proceso desde la identificación del donante hasta el trasplante de un órgano influye mucho en los índices de donación de órganos. Que algunos Estados miembros hayan conseguido aumentar la disponibilidad de órganos se ha debido en gran parte a la organización del proceso, ya que algunos modos de organización son más adecuados que otros para ello. Una de las claves para aumentar la obtención de órganos de donantes fallecidos es combinar eficazmente la identificación del donante, la detección de los órganos y su obtención. El paso más importante para optimizar la donación de órganos y mejorar los índices de detección de donantes es que en el hospital haya una persona (coordinador de trasplantes) cuya responsabilidad principal sea desarrollar un programa proactivo de detección de donantes. Por ello, los Estados miembros deben aspirar a incorporar a sus acciones nacionales prioritarias el objetivo de designar gradualmente coordinadores de trasplantes (acción prioritaria 1) en todos los hospitales con potencial de donación de órganos. La Comisión podría tener un papel de coordinación y supervisión a este respecto; a tal fin, procede instar a los Estados miembros a que comuniquen a la Comisión el número de hospitales que han nombrado un coordinador de trasplantes. Sobre la base de este objetivo principal, en los próximos años el plan de acción debe contribuir a establecer normas internacionalmente reconocidas para programas de formación de coordinadores de trasplantes y a promover su aplicación efectiva.  Más adelante, la Comisión y los Estados miembros aspirarán a establecer sistemas europeos o internacionales de acreditación de coordinadores de trasplantes.

  Igualmente importante es promover programas de mejora de la calidad en materia de donación de órganos (acción prioritaria 2) en cada hospital con potencial de donación de órganos. Estos programas consisten fundamentalmente en una autoevaluación del proceso de donación de órganos según las características del hospital y del sistema sanitario. Podrán así compararse resultados y determinarse ámbitos mejorables. Por lo tanto, también conviene promover el acceso a una metodología específica en relación con estos programas de mejora de la calidad, y una formación al respecto.

 Las donaciones en vida como complemento de las de donantes fallecidos
     Como complemento a los órganos procedentes de donantes fallecidos, la donación en vida es una alternativa real para mejorar la disponibilidad de órganos para trasplantes. Por tanto, los Estados miembros deben servirse del plan de acción para promover el intercambio de buenas prácticas sobre programas de donaciones en vida (acción prioritaria 3).  Es decir, con el plan de acción se pretende promover programas de donación altruista y establecer prácticas de registro de donantes vivos para evaluar y garantizar su seguridad.

   La Comisión ayudará a desarrollar herramientas adecuadas para facilitar la recopilación de información sobre las consecuencias médicas, psicológicas, financieras y sociales, a corto y largo plazo, de la donación en vida. Esta información, junto con el intercambio de buenas prácticas entre Estados miembros en cuanto a programas de donantes vivos, debería ayudar a establecer directrices factuales y documentos de consenso para abordar la selección, la evaluación y el seguimiento de donantes vivos. Deben establecerse registros de donantes vivos para facilitar la supervisión y el seguimiento. Todas estas medidas deben ajustarse al marco jurídico europeo existente sobre la protección de datos personales, en particular la Directiva 95/46/CE.

 Aumentar la conciencia pública
  El éxito del modelo español pone de manifiesto que invertir mucho en campañas de concienciación no siempre da los resultados esperados. Hay que prestar mucha atención a la información específica que se da a los medios de comunicación: los medios de comunicación han de dar información sistemática y completa sobre la donación y el trasplante de órganos.

 Los investigadores apuntan a que, en España, el recurso a los medios de comunicación para tratar esta cuestión ha contribuido mucho a generar un ambiente social positivo en torno a la donación y el trasplante de órganos.

 Se ha demostrado que existe una correlación positiva importante entre hablar de la donación en familia y querer realmente donar órganos. Puesto que la conciencia y la opinión públicas desempeñan un papel muy importante en el aumento de los índices de donación de órganos, la formación permanente debe formar parte esencial de las estrategias de comunicación al respecto de todos los Estados miembros. Hay que animar a la gente a que hable sobre la donación de órganos y a que comunique sus deseos a sus familiares. Solamente el 41 % de los ciudadanos europeos parece haber hablado de donación de órganos en su familia. Es preciso, pues, mejorar los conocimientos y las capacidades de comunicación de los profesionales sanitarios y los grupos de apoyo a pacientes en materia de trasplante de órganos (acción prioritaria 4). Las campañas de concienciación deben dar información sobre los derechos de los ciudadanos y los pacientes ante la donación y el trasplante de órganos en cada Estado miembro. La Comisión puede contribuir activamente ayudando a los Estados miembros a recabar esta información.

   También la movilidad de las personas subraya la necesidad de facilitar la identificación de donantes de órganos y la donación transfronteriza en toda Europa (acción prioritaria 5). La Comisión ayudará a los Estados miembros a crear mecanismos de identificación.


Así concluye este aparado en la próxima entrada hablaré sobre las cciones prioritarias para potenciar la eficacia y la accesibilidad de los sistemas de trasplante. 

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