Como lo prometido es deuda, hoy explicaré porque la gente se niega a donar sus órganos.
Antes de ponerme a investigar pensé que serían sobre todo cuestiones religiosas las que provocan que algunas personas estén en contra de la donación, pero que sorpresa cuando veo que las mayoria de las negativas se deben a miedos, mitos o a la desconfianza en el sistema de donación.
Tras leer sobre las posturas que mantiene la religión respecto a la donación, he encontrado muy pocas oposiciones a la donación de órganos. En la mayoría de las religiones ya hablemos de la católica o del budismo se ve el acto de donar como un acto de buena voluntad, de amor y de ayuda al necesitado. Muchas otras no recogen en sus textos sagrado nada sobre la donación y por eso se deja como decisión individual del creyente.
Sin embargo he encontrado dos religiones que sí se oponen:
- El colectivo gitano: colectivo que aún mantiene creencias ancestrales y se niegan a la donación de organos y tejidos provenientes de cuerpos muertos. Creen en la otra vida. Para ellos el alma vuelve un año después del fallecimiento al cuerpo del fallecido por lo que para asegurar la otra vida el cuerpo debe permanecer intacto.
- Sintoísmo: religión nativa de Japón no apoya la donación de órganos y tejidos después de la muerte. El cuerpo se considera algo impuro y peligroso por lo que extraer órganos o tejidos de él sería una ofensa, una profanación de los cuerpos.
Los mitos más comunes que hay entorno a la donación estén en el vídeo de la entrada anterior pero además de mitos también en los foros que he consultado he leído argumentos en contra de la donación por la desconfianza en el sistema de donación: el posible tráfico de órganos, el no saber quien recibirá ese órganos (¿será un niño enfermo o un criminal o un yonqui quien reciba mis órganos?), ¿al ser donante no intentarán salvarme la vida?... Son algunas de las muchas trabas que encuentra la gente para donar órganos.
Aunque no es cuestión de criticar las posturas contrarias a la mía porque si de algo somos libres es de pensar y creer en lo que queramos y en decidir sobre nuestro cuerpo (que lo tratamos igual que si de una propiedad se tratara) sigo pensando en la necesidad de fomentar las donaciones. Son necesarias, salvan vidas, nosotros ya estamos muertos y nuestros órganos solo van a pudrirse bajo tierra, ¿por qué no donar?
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